Como cada mañana me he lavado la cara. Pero hoy he notado como, con las manos humedas, los años se escapan entre mis dedos hacia el desagüe.
Años de palabras a solas. De sentimientos encarcelados, que no se han extinguido. Luego, un vistazo en el espejo. Fugaz, para no caer en la trampa de intentar entenderlo. Solo hay un reflejo. Nadie se mira conmigo.
Me sacudo la tristeza y la pena con el unico afan de parecer mas aseado.
Y me doy cuenta de que jamas he podido dar las gracias por una segunda oportunidad.
Aunque no haya otra cosa que mas anhele.
2007
29
Jun
- Publicado por Pepe a las 01:42 am
- 1 Comentario
- Guardado en: Herramienta palabra