Observa tus manos poeta
raquíticas y amoratadas
ambas con venas gruesas,
a nadie estrechan o acarician
simplemente son siniestras.
La derecha aún la utilizas
para exponer tus miserias,
mas la izquierda te delata
temblorosa y macilenta
ya sea a causa del frío
ya sea por la abstinencia.
Roberto Arróniz Martínez
2007
9
Jul
- Publicado por Pepe a las 01:38 pm
- Sin comentarios
- Guardado en: Herramienta palabra