Era un hombre precavido. Guardaba en la mesita de noche la carta al juez, una pistola con dos balas, por si fallaba la primera, un libro de Pavese y un paquete de condones, por si tambien fallaba la segunda bala y la suerte comenzaba a cambiar.
Jose Carlos Iglesias, Monografico nº 131
2008
2
Oct
- Publicado por Pepe a las 09:30 am
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