Entradas asociadas a la etiqueta poesia

10
Jun

ULTIMAMENTE

   Escrito por dogday y archivado en la categoria Herramienta palabra    |    61 lecturas

Se sento a la mesa.

Un plato, un tenedor, un vaso de agua. Silencio.

Ultimamente no le iba demasiado bien. Demasiadas cosas que escapaban a su control. Cosas antiguas, de siempre, otra vez revoloteando alrededor de una mente agotada. Otra vez.

Respiro profundamente por la boca y el aire sono a llanto contenido. Ultimamente es mucho tiempo, penso.

Habia perdido la cuenta de “un plato, un tenedor, un vaso de agua”. Seguido, el silencio.

Intento pensar en “ultimamente”. Tambien habia perdido la cuenta de lo que era “ultimamente”.

Respiro profundamente por la boca.

9
Jun

LOS NADIES

   Escrito por dogday y archivado en la categoria Herramienta palabra    |    59 lecturas

Leido en los comentarios de meneame.net:

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.

Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:

Que no son, aunque sean.

Que no hablan idiomas, sino dialectos.

Que no profesan religiones, sino supersticiones.

Que no hacen arte, sino artesanía.

Que no practican cultura, sino folklore.

Que no son seres humanos, sino recursos humanos.

Que no tienen cara, sino brazos.

Que no tienen nombre, sino número.

Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.

Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

Eduardo Galeano

25
Ago

EL AMOR Y LA LOCURA

   Escrito por dogday y archivado en la categoria Herramienta palabra    |    178 lecturas

Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres. Cuando el Aburrimiento había bostezado por tercera vez, la Locura, como siempre tan ocurrente, les propuso: "¿Vamos a jugar a las escondidas?".
La Intriga levantó la ceja y la Curiosidad, ya sin poder contenerse, contestó: "¿A las escondidas? ¿Y cómo es eso?". "Es un juego", dijo la Locura. "Yo me tapo la cara y empiezo a contar desde uno hasta un millón mientras ustedes se esconden, y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que encuentre ocupará mi lugar para continuar el juego". El Entusiasmo bailó seguido por la Euforia. La Alegría dio tantos saltos que terminó por convencer a la Duda, e incluso a la Apatía, a la que nunca le interesaba nada.
Pero no todos quisieron participar: la Verdad prefirió no esconderse ¿Para qué?, si al final siempre la descubrían, y la Soberbia opinó que era un juego muy tonto (en el fondo lo que le molestaba era que la idea no había sido de ella) y la Cobardía prefirió no arriesgarse…"Uno, dos, tres…", comenzó a contar la Locura.
La primera en esconderse fue la Pereza, que como siempre se dejó caer tras la primera piedra del camino. La Fe subió al cielo y la Envidia se escondió tras la sombra del Triunfo, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto. La Generosidad casi no alcanzaba a esconderse. Cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos. ¿Un lago cristalino", ideal para la Belleza. ¿La hendija de un árbol?, perfecto para la Timidez. ¿El vuelo de una mariposa?, lo mejor para la Voluptuosidad. ¿Una ráfaga de viento?, magnífico para la Libertad. Así terminó por ocultarse en un rayito de sol.
El Egoísmo, en cambio, encontró un lugar muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo… pero sólo para él. La Mentira se escondió en el fondo de los océanos (mentira, en realidad se escondió detrás del arco iris) y la Pasión y el Deseo en el centro de los volcanes. El Olvido… se me olvidó donde se escondió, pero eso no es lo importante.

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13
Feb

VISITANDO LOS EXTREMOS (I)

   Escrito por dogday y archivado en la categoria Canalladas    |    158 lecturas

Tengo un dolor y una espiral,
tengo airgamboys suculentos,
mil chinos despreciativos y varias causas de honestidad.
 
 
(SEGUNDA ANDANADA)
 
Ya no se ni en que me fijo.
Puertas sin quicio.
Doble de espadas.
Madres frondosas.
Sube a la paz la demencia de hombres arrinconados.
 
 
(PAUSA Y FIN)
 
Quieto me espero. Quieto me espero. Quieto me espero.
Nunca a la sal mi vergüenza dare.
Ya me inmiscuyo.
Sin signos ni alardes por mas eutanasias que imploro en mi carne.
 
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Ojo, no se lo recomiendo a nadie.